Carta a los Reyes Magos

por Mercedes Vieira "Alondra"



Mis queridos Reyes Magos:

Cuando en esta noche de magia, ilusiones y sueños recibáis mi carta, desearía que solo vieseis en ella la espontaneidad y la franqueza de esta alondra que a fuerza de volar y de observar desde el cielo, ha descubierto que solo a través de los ojos de la luz y de la poesía se puede comprender a esta mi tierra que contemplo día a día desde lo alto. Por eso empujada siempre por esta brisa llena de la voz, el color y el acento de los poetas andaluces, que han sido mis maestros en el arte de amar Andalucía, quiero haceros llegar el lamento y la ilusión que siempre es parte de nosotros. Oyendo sus versos y entresacando de ellos las estrofas más bellas, he llegado a conocer todas y cada una de las peticiones que ellos os harían para que sus Majestades las hicieran realidad. Son sueños, quejios, sentimientos y deseos que desde la transparente luz de la palabra yacen dormidos en esta realidad nuestra y que yo, en un acto de atrevimiento sin límite y dejándome llevar por la petición silenciosa de mi pueblo, deseo de corazón que los hagáis posibles esta noche. Este pueblo castigado siempre por la opresión y la esclavitud, se siente perdido por las tres heridas que queman su alma. Las heridas del amor, de la muerte y de la vida, se han transformado en las de la droga, el paro y la falta de justicia en muchos casos.

 


Los Reyes Magos de Oriente

Tal vez esta Andalucía de ahora no se amamante con sangre de cebolla, ni se meza en una cuna de hambre... pero muchos de sus hijos siente la droga en las venas y muchas madres no saben como cantarles una nana y acurrucarlos y dormirlos en la doble luna de sus pechos.

Así que os pido que mañana, cuando amanezca, cuando despertemos de pronto, con el sueño colgado aún en jirones, todos estos ojos asombrados y ahora tan tristes, se llenen de nuevo de la luz limpia y olvidada de la niñez.

Decidles a esos señores que eran diestros en manejar el caballo y maestros en refrescar manzanillas, y que aun siguen manejando muchas otras cosas, que no se olviden de que hay muchos andaluces sin trabajo en nuestra tierra. Que la decepción y el desencanto se adueña de nosotros, y que ya estamos cansados de emigrar a otras tierras buscando trabajo a costa de sufrimientos y nostalgias.

 

Que, a fuerza de decepciones, hemos comprobado que uno de los medios más eficaces para que las cosas no cambien nunca por dentro, es renovarlas constantemente por fuera. 
Que comprendan, al fin, que este pueblo es sabio y que no se empeñen en que aprendamos a leer, sin decirnos para qué y sin reparar en que nosotros sabemos muy bien lo poco que ellos leen.

Majestades, aún pedimos tierra y libertad, día tras día, pero a veces nos cansamos... La Andalucía de charanga y pandereta nos sigue callando la voz y la palabra, e intenta convencernos de que somos libres. Por eso desde este pequeño rincón de Andalucía, cuna de la libertad, desde este Cádiz que no encontró albañil capaz de desprender de sus muros la losa conmemorativa de la Constitución de 1812, y mientras las voces se alzan alrededor de los belenes cantando villancicos y acompañados de zambombas y panderetas, he creído conveniente haceros estas peticiones. Espero y deseo que vuestras Majestades traigan todo lo pedido... al fin y al cabo hemos sido buenos... Deseando que en este amanecer andaluz el sueño de todos, vivo y mágico, se haga realidad, os saluda respetuosamente,

               Alondra



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