chip dorado Innovación e Internet
Rutas a El Dorado
Peter Hodgson

Vuelta a lo básico

No voy a decir _nada_ nuevo; algo duro para lo que se supone que debe ser una columna que hable de innovación. Ocasionalmente me llegan proyectos novedosos pero frecuentemente olvidan lo básico, de ahí mi empeño este mes.

La vuelta a lo básico, "Back to Basics", fue un eslogan electoral de los conservadores británicos. Los que me conocen saben que tengo poco de conservador y hablar de 'vueltas' en algo tan empeñado en saltar hasta el futuro como es Internet resulta, cuando menos, chocante. Bueno, es lo que se supone que debe ser un titular. Quiero hablar de aquello que se supone conocido pero que con frecuencia nos gustaría olvidar, el dinero. Estamos entrando en la era del comercio electrónico y se multiplican los portales dedicados a su promoción, pero lo cierto es que no nos suelen recordar las verdades básicas o éstas se pierden entre la maraña de conocimientos necesarios para sacar adelante el proyecto de comercio. La actividad en la Red no sólo es comercial, hay mucho más, pero si es la actividad es comercial tendrá que instrumentarse en consecuencia.

Ingresos y Gastos

Es matemático, no hay beneficio si los gastos son mayores que los ingresos.
La verdad es que podemos, durante cierto tiempo, pasar sin beneficios, pero se complica el tema si no hay dinero. Es bien sabido que más empresas desaparecen por problemas de liquidez que por problemas patrimoniales. Aunque mi abuelo insistiría en que se pasa mejor siendo rico, la verdad es que lo más molesto del dinero es su falta.

Bien, tenemos ideas, algunas hasta buenas. Si no queremos quedarnos en tener una afición o no podemos trabajar por amor al arte, tendremos que sentarnos a revisar los ingresos y los gastos. Cualquier proyecto requiere tener muchas más cosas claras pero no hay más remedio que reconocer su sitio a tan poderoso caballero.

Origen de los Ingresos

Las empresas habitualmente obtienen sus ingresos por venta de productos y/o servicios. Nuestros planteamientos no pueden ser otros, conviene que estimemos a cuanto pueden ascender los ingresos y que volumen de ventas necesitamos para hacer frente a los gastos. Aunque 'venta de productos y/o servicios' cubre cualquier cosa, al tratarse de un proyecto que se plasmará en una web no hay que descartar ingresos (y gastos) por publicidad o comisiones por programas de afiliación, lo que es más dudoso es que puedan constituir el núcleo de un negocio. Siendo breve es importante saber qué vendemos, a quién, cómo se va llevar a cabo la transacción y cómo se va a satisfacer la demanda.

Gastos para la empresa

Si tenemos una empresa que ya funciona al margen del mundo virtual, lo que nos interesa saber es que nos cuesta llevar nuestro negocio a la Red. Tanto el esfuerzo inicial como el coste de mantenimiento del negocio en la Red pueden variar grandemente. El coste de la independencia (con la flexibilidad que conlleva) es alto, es sin duda mucho más caro disponer de servidores y conexiones propios que compartir recursos de terceros (que llevado al extremo de soportar publicidad ajena puede ser hasta gratuito).
Los costes de diseño y confección de la web son directamente proporcionales a la cantidad y la calidad de información que proporcionamos junto con el grado de interactividad que proporcionemos a la comunidad de internautas.
Los mismos factores, junto con la evolución de nuestra oferta, inciden en el coste de mantenimiento. Hasta cierto punto preocupan menos los costes de transacción (relativos a TPV, tarjetas, etc.) al menos estos tienen una relación directa con los ingresos. Los costes de promoción del negocio virtual deben estar ligados directamente al como nos acercamos a nuestro mercado, y son difíciles de estimar con claridad dado la divergencia de precios típico de un mercado nuevo.

Si separamos los gastos iniciales de los corrientes que se producen inexorablemente a través del tiempo (mantenimiento, transacción, comunicación, etc.) está claro que no tardaremos en tener problemas de caja si los ingresos no superan los gastos corrientes.

¿Y si no se tiene una empresa?

Pues más gastos, previos y formales para constituir la empresa, establecer e iniciar la actividad. El lanzamiento de la actividad comercial puede coincidir con los gastos del apartado anterior (si sólo vamos a comerciar en la red) o ser mucho mayor.

Más que dinero

Cualquier proyecto implica mucho más que dinero. Un mínimo de reflexión previa puede ayudar al éxito, lo cierto es que una vez iniciado la marcha del proyecto probablemente será mucho más difícil tomar distancia y dedicar un tiempo a pensarse las cosas.

Cómo no, hay numerosos recursos en la red que intentan ayudarnos con estas labores, a continuación se enumeran unos cuantos
Webs que contienen guías de plan de negocio y herramientas
- http://www.odiseaweb.com
- http://www.cea.es/uej/crea_emp.htm
- http://www.emprende.net/ok/default.htm
Si no fueran suficientes, hay muchos más en:
http://winred.com/plan_negocios/


Comunidad Virtual nº 54 - 15 de Febrero de 2000