Editorial Editorial

Wappers

Un estudio de una conocida consultora achacaba el comparativamente lento despegue de la Red y el comercio electrónico en las regiones mediterráneas a una cuestión climática: como hace bueno, salimos mucho. Paseamos, compramos en las tiendas, hablamos con la gente. En resumen, pasamos mucho tiempo fuera de casa y no necesitamos mucho de la Red para las necesidades básicas. Esto es extrapolable a muchos países de América donde el clima en la mayor parte del año invita a disfrutar del aire libre. No sé si más que una cuestión de clima es el carácter o una vieja manera de entender la vida común a todo el mundo latino. Por contra, y quizá en consecuencia, nos encanta la telefonía móvil, el actual GMS. Ello nos ha producido algunas ventajas y esclavitudes, pero ha abierto una puerta mágica. Si no vamos a Internet, ésta puede venir a nosotros gracias a estos artilugios.

Este razonamiento, casi pueril, es el que ha desatado la guerra por las licencias UMTS y las vueltas y revueltas con el WAP. Ya hay algunos modelos circulando, menos de los que dice la publicidad, donde además ofrecen unos ejemplos de uso más bien intrascendentes, banales... ¿divertidos? Bueno, ésta es una tecnología de futuro, que como apunté en la editorial del pasado Enero, piensa apoyarse en la numerosa, hábil y bien digitalizada "generación Nintendo" (http://www.aered.net/comunidad-virtual/000130/edi.htm). En la vertiente empresarial se está progresando algo más, se destaca la posibilidad de las redes WAP empresariales, servicios para clientes, la omnipresente bolsa, etc. De momento se trata de crear expectativa y practicar un poco.

Actualmente el WAP está incorporado en muchos portales, las operadoras se agarran al experimento como un clavo ardiendo, hay cierta desconfianza. Siguen las expectativas, se dice que la Red puede dar un vuelco y evolucionar espectacularmente en varios sentidos. El experimento i-mode japonés parece prometer. DoComo, la compañía que proporciona este servicio, ha estado a punto de morir de éxito. Como era de esperar, potentes grupos como AOL o Microsoft ya han corrido en su ayuda estableciendo jugosas alianzas.

Pero en el i-mode hay una diferencia fundamental respecto al sistema europeo, se cobra por uso de servicios, no por tiempo de conexión. Aquí la llamada a Internet a través de un móvil cuesta unas 20 pts/minuto, 1200 pts/hora (más de 7 euros por hora). Y a una velocidad de 9600 bps es una ruina. Alguna operadora apunta soluciones, como un seudopago por servicios basado en desconectar/conectar de modo automático después de recibir una página, etc. No parece muy práctico. Aún no finalizada la batalla por la tarifa plana y acceso a velocidad decente, es algo desalentador tener que volver atrás en ambos conceptos y navegar en una pantalla de media pulgada, por muy atractivo que resulte el invento. Esto no parece tener mucho futuro. Confiemos en el buen sentido de las empresas implicadas.

Un sector experto considera que quizás es mejor esperar a que funcione el sistema UMTS para sumergirse a fondo en este medio, aunque existe el peligro de que las operadoras quieran recobrar rápidamente las astronómicas cantidades que han tenido que pagar por conseguir una licencia. Todo está por ver, aunque la tecnología ya esté aquí; el dinero, como siempre, es el protagonista. Lo que no sé es si tenemos ganas de financiar muchos más experimentos a costa de nuestro bolsillo.

No obstante, habrá que estar al día. Si tiene páginas con contenidos que puedan ser apropiados para Wap y para hacerse una idea, algunas URL relacionadas. Encontrará éstas y más referencias en Comunidad Virtual (http://Comunidad-virtual.org), introduciendo WAP en el buscador

Joan Rotger < >
Editor de Comunidad Virtual


Comunidad Virtual nº 67-30 de Septiembre de 2000